sábado, 27 de septiembre de 2008

¿Hasta qué punto esta bien imaginar?

¿Mirar o no mirar? ¿Está mal imaginar? ¿Por qué una mujer siempre tiene que estar soñando despierta? La cuestión es que.. claro, a ese sueño hay que darle un rostro, o mejor dicho, un nombre. Y ¿si la persona en cuestión está comenzando a ser prohibida para nuestros ojos? ¿Es mejor seguir pensando en situaciones románticas imaginarias o cortarlas para prevenir un futuro enamoramiento o algo parecido? Lo peor es que acabo de preguntarme si debería reprimir un posible amor. Yo, que ansío amar, no debería darme ese lujo.
Como siempre, creo que me fui demasiado lejos con mis posibles conclusiones. ¿Qué tal si simplemente dejo que me guíe la corriente? Si pasa, pasa. Si no me pasa nada, no me pasa nada. Se supone como la mejor solución, ¿verdad? Pero, ¿y si ese alguien está siendo imaginado por una persona cercana? Me confunde pensar si debería confiar en que solo es un pensamiento del momento o aceptar la posibilidad de que esas ideas puedan llegar a transformarse en sentimientos..
Entonces, ¿hasta qué punto esta bien imaginar? ¿cómo puede definirse en bien o mal una situación que uno simplemente está pensando? ¿no son acaso los pensamientos algo privado? El tema es cuando esas ideas consiguen traer sentimientos a la realidad. Ahí deja de ser privacidad de nuestra mente y comienza a serlo dentro de nuestro corazón. Pero, ¿cómo reprime uno los deseos del alma? Llegada a esa instancia, es tarde.
La mente de la mujer es tan compleja... ¿o es la mía el problema? Y sí, nuevamente uno de mis defectos, pensar demasiado. Dejate llevar Sofi. Quedate tranqui. A la larga, todo termina saliendo bien. Y esa es mi realidad, es mi Fé, confío.

3 comentarios:

Aurora Villanueva dijo...

Hola,
interesante reflexión. Mira, la verdad soy de la opinión de que todo lo que deseamos, todo lo que pensamos, todo lo que llegamos a imaginar, todo lo que hay dentro de neustra mente, más que un sueño es una realidad, una espècie de verdad intrìnseca que puede aplicar tanto para una misma como para la sociedad en general. Los sueños, las visiones, los ideales, todo forma parte de una personalidad, de una marca inigualable, única e irrepetible de cada ser humano, y en ellos radica el orígen de las maravillas -y de los desatinos- de la humanidad. ¿Hasta dónde eres capaz de llevar a tus sueños, ya que ellos no te llevarán a tí? De tu respuesta depende qué tan lejos pueda llegar tu escencia.
Saludos-
María Aurora

AnTo dijo...

Hola Sofi :)
Perdoname, te comente una sola vez y hace meses, y nunca mas volvi a aparecer en el mundo de los blogs. Ni volvi a escribir en el mio, ni nada. Me quede en el tiempo.
Pero sí he entrado más de una vez a ver qué escribiste, mi curiosidad me puede, jaja.
Cuando me escribiste me pediste ayuda sobre agregar blogs a una lista y eso, pero por lo que veo ya te diste cuenta de cómo hacerlo :)
Igual, si tenes alguna duda de algo no dudes en preguntarme si?
Tu ultima entrada me generó preguntas, planteos y reflexiones.
Me haces pensar! :P pero, supongo que la imaginacion no tiene limites, realmente no los tiene. Yo puedo armar mi propio mundo con pura imaginacion, mi propio lugar utopico, y escapar de mi realidad cuando lo necesito.
Un besito
Anto

sophie - dijo...

Jejeje.
Me encanta que mis pensamientos generen comentarios :)
Expresarse por escrito es fascinante :)
Con respecto a lo que yo misma reflexioné.. bueno, cabe decir que no me encuentro más en esa situación pero que puedo volver a encotnrarme. Además es aplicable a diferentes motivos.. Y ahora, tiempo después de haberlo escrito, sé que tengo que seguir a mi corazón y, a su vez, dejar que me lleve la corriente. No es bueno reprimirse los deseos corazón pero tampoco es necesario cuestionarse los pensamientos; simplemente ocurren, uno puede decidir prestarles atención o seguir adelante.
En conclusión, creo que cada uno tiene que poner de su alma en cada vivencia y dejar que el río siga su curso.. Si una persona tiene Fé, todo saldrá como debería ser.