domingo, 22 de agosto de 2010

Freedom

A veces esa palabra está ligada a la separación de algún lazo y a veces a la unión de otro.
Creo que mis restricciones internas se alejaron, puede que sea, puede que no. No obstante, la permisión de aquel ¨puede¨ es la que me relaja. No saber algo no siempre es perjudicial, reaccionar y no encontrar la respuesta que le pertenece no significa que me halle ante una negación. Vaya uno a saber, quizás sea el comienzo (tanto de aquello que espero y ahora dudo como de aquello que no espero tan directamente pero que aún así me alegra) o quizás no (aunque no creo que nada ¨no¨ comience ahora). Sien embargo, lo que definitivamente no hay es un cierre, sino que me encuentro ante una apertura..
Estoy confundida, que sí, que no, que blanco, que negro, que no es para mí, pero tampoco estoy segura de querer que sea para otro.
Existe tanto que desconozco.. y ayer fui feliz con ello. No me importó -ni me importa- saber que sucederá.. Es mi vida y me espera para vivirla, no para analizarla constantemente, midiendo todo con una regla invisible (que al pertenecer a mi mente, claro, mide con desigualdad y una extrema subjetividad). El porvenir, en sus diversas formas y aventuras, me entusiasma, ya no me presiona más.
La conclusión que suponía que iba a obtener, no la obtuve, aún tengo que resolverla (eventualmente). Pero adquirí una sensación que sin darme cuenta anhelaba y que me acompañará de ahora en adelante, lo sé, si no fuera así creo que no tendría ganas de dedicarle un título.
Ahora, las señales que creí recibir ¿son señales en verdad? No lo sé.. y lo digo con una sonrisa en mi rostro, porque realmente me agrada percibir que esta misteriosa presencia se está haciendo cargo de mí.
¿Sofi va a cambiar? No, no lo creo.. O al menos no en esencia. De todos modos, fue realmente bueno tomar éste fin de semana para detenerme, para hacerme una lista de ¨basta¨, para iniciar una lista de ¨sí o tal vez¨. Pensándolo bien, creo que sí cambié..
Nuevamente se manifiesta ese dualismo inherente en mi personalidad, pero ésta vez con un ingrediente adicional: libertad

jueves, 19 de agosto de 2010

Comienzo del 2º cuatrimestre!

Yo pensaba que quería seguir con mis vacaciones, pero las dos clases de hoy me señalaron que mi creencia no coincide con lo que yo necesito. Inspiración, ganas de saber y aprender más, eso fue lo más relevante de mi día (y no es poco)..


lunes, 16 de agosto de 2010

Unas velas más, unas velas menos..

Quiero salir de una Iglesia
Quiero que todos los autos arranquen.
Quiero encontrar a mi Él delante de un auto rojo.
¿Por qué no?

Quiero tocar las nubes

Ahora digo: soy libre, me siento libre. Pero la idea estaba y creo que estará, me ronda. No puede ella, sin embargo, quitarme la libertad, sino que, por el contrario, debería -una vez que su fin principal se concrete y/o al menos cuando sueño con ella- hacerme sentir liviana.. quizás.. hasta podría tocar las nubes..
Pero me excedo, me saboteo, luego imagino con ilusión/ una sonrisa y me vuelvo a apagar.
Porque llega un punto en que lo irreal en mí -sí, tengo que admitir que parte de ello no es verdad en mi mundo físico- ansía tornarse visible, audible, palpable.. desea existir dónde antes no existía, dónde aún no existe.
Esta sensación de pureza que siento ahora, una vez que comienzo a reflexionar, no es una consecuencia de mi estado de protección (sólo para entendidas) sino un conjunto de satisfacciones, posibilidades y realidades concretas. La libertad que antes planteaba puede derivar de aquella pureza en cuanto a mi necesidad de no atarme a nada negativo, pero, sí: ahora lo sé, no es lo que clama aquel órgano rojo que tanto espera.

sábado, 14 de agosto de 2010

Lo prometo: voy a darle una mano a mi destino.

¨As for the question of destiny... all I know is that even when destiny really wants to accomplish something, it can't do it alone. You still have to go to that restaurant. You still have to show up. You still have to build a bridge... to the one you love. ¨

That's why human beings exist... to save each other from ourselves. ♥

viernes, 13 de agosto de 2010

Hoy

Hoy, un día como hoy, tengo millones. Los pienso, los planeo y me imagino escribiéndolos. Pero no sucede tan frecuentemente aquella última acción (sí la imaginación, no la escritura).
Siempre, ya que mi esencia me impide evitarlo, siento cada momento de mi vida con palabras. Palabras que se verían muy bien, por ejemplo, en este blog (que eventualmente abandono) y que necesito expresar.
En las crisis quiero escribir (tanto en las explosiones de alegría como en las de tristeza), en los pequeños momentos que detallan la grandeza de la sensibilidad también quiero escribir, gracias a cada pensamiento TAMBIÉN quiero escribir. Deseo escribirlo todo, exponerlo todo, pero temo que mi mundo se base en eso: en lo que pasa por mi mente y mi corazón.. Hay algo esencial que falta, algo que representa una de las principales razones para escribir, falta esa gota de vida que mi alma anhela. No obstante, podría esto confundirse con una depresión por la vida física y real. No estoy metiéndome con ella, no al menos con su generalización, mi obstáculo -y a la vez mi recurso- es ésto que me come la cabeza una y otra y otra y otra vez. Éste ruego que no puedo dejar ir..