martes, 7 de septiembre de 2010

Ouch!

Que EL gran evento le quite importancia al otro es de esperar,
yo no quería -ni quiero- que fuese -sea- de otra forma.
La excitación de los días anteriores fue un refugio para éste pensamiento,
¿Existía algo en el mundo que pudiera preocuparme, que pudiera alterarme?
Pero hoy, que mis otros mundos vuelven a aparecer, siento la tensión.
Hoy, hace tan sólo unos segundos, quise gritar: CRISIS!

No hay comentarios: